Sin quitarle mérito, gusto y reconocimiento a la literatura clásica latina, como la apasionante Eneida; la medieval, como las entretenidas Gesta Romanorum o la acertadísima De Consolatione Philosophiae; la renacentista, como la De Hominis Dignitate; o, por ejemplo, la literatura fantástica barroca, con el Iter Subterraneum; están apareciendo cada vez más libros en latín moderno y cada vez más gente que se apunta a utilizar el latín y añadirle más savia vital.
Especialmente divertido es cuando publican alguna novela archiconocida traducida al latín.
Hay varias, no muchas, traducciones al latín de clásicos europeos con los que todos hemos disfrutado.
Dividiría estas publicaciones en tres géneros: los cómics, los libros infantiles y los clásicos de la literatura moderna.
Muchos empezamos a leer latín moderno con las traducciones de los cómics de Astérix:
De los libros infantiles y cuentos, hay algunos que también son mis favoritos:
De los clásicos, claro el número uno para mí es:
También existe una versión incompleta en latín macarrónico que, aunque sea una tontería, me hace reír sin parar:
Una selección entre otras novelas traducidas al latín actualmente:
Aunque no sea yo muy devota de Tolkien, por leerlo en latín seguramente lo disfrutaría bastante más.
Un invento útil en general para el aprendizaje de los jóvenes son los diccionarios visuales, pero tratándose del latín, a mí me hacen especial gracia, mejor dicho: ilusión. Ilusión por ver fotografías del mundo moderno con sus correspondientes nombres en latín... ¡puro disfrute lingüístico!.
Esta lengua se llama Tamazight, pero en realidad por leyes fonéticas internas muchos pronuncian tamashek, también dependiendo del dialecto.
Llevo toda la vida fascinada con los tuareg. Comenzó mi fascinación con un libro de la editorial Disney que hablaba de los pueblos del mundo: los hombres azules eran los que me resultaban más misteriosos en aquellas fotos, envueltos en velos y turbantes, montados con sumo donaire sobre sus dromedarios...
Luego me quedé absolutamente turulata con la película Tuareg, basada en la novela de Vázquez Figueroa. La película está bien, es impresionante las hazañas que es capaz de acometer el protagonista con tal de cumplir con las sagradas leyes de la hospitalidad; y creo que el doblaje en español es mejor que la interpretación original en inglés, caso curioso, pero de verdad que en español dice mucho mejor esa frase de "¡Frontera! ¿Qué frontera? El desierto no tiene fronteras... A los soldados se los traga la arena...". No encuentro el vídeo en español en youtube, lo siento. Se puede comprar el DVD o buscarlo en alguna biblioteca. La novela merece la pena (aunque no sea de la más alta literatura). Me encanta al principio cuando describe la perplejidad que les causaban a los tuareg los aviones que cruzaban el cielo dejando una estela blanca.
Unos años después vi la película Ässhäk. Un documental exquisito de ritmo maravillosamente lento, introvertido, poético (un alivio después de las escenas violentas de Tuareg).
En este documental se muestra la vida tuareg vista a través de sus ojos y sus sueños. El título es la palabra con la que ellos denominan su código de comportamiento, su ideal de nobleza. Hablan de su conexión con la música, las tradiciones, los animales, la naturaleza y Alá. Todo en lengua tamazight, con subtítulos. Una de las escenas más fascinantes es una lección de escritura tifinagh que el maestro da a los niños escribiendo sobre la arena.
El siguiente paso fue conocer la música de Tinariwen, Tartit y otros. En los CDs de Tinariwen viene la letra de las canciones escrita en tifinagh y con la traducción.
Y ya por fin llegó el momento de comenzar a aprender Tamazight. En internet se pueden encontrar varios cursos. Hay que contar con variedades dialectales diferentes.
Mi elección personal ha sido un libro de 1896, escrito por un general de la Legión Extranjera, es decir, un libro absolutamente peliculero, lleno de la atmósfera de las aventuras del desierto. El primer vocabulario que se aprende, por supuesto, es cómo se llaman los camellos, según su edad y su apariencia. No volveré a mirar a los meharis con los mismos ojos de antes. Todavía me queda camino por andar: terminar esta gramática y estudiar otros métodos de la lengua actual del siglo XXI... Por ahora me aprendo las canciones.
En casi todos mis artículos estoy hablando de métodos de aprendizaje de distinto tipo. Suelen estar diseñados para ir paso a paso y enseñar puntos de morfología y sintaxis didácticamente. Añaden también, por supuesto, expresiones para situaciones comunicativas cotidianas. En algunos casos incluyen un anexo al final del libro con unas tablas gramaticales o una explicación sumaria de la gramática del nivel correspondiente al libro.
Pero la verdad es que, en definitiva, no hay como una buena gramática teórica, densa, tupida, fría, llena de esquemas y paradigmas, para llegar a tener una visión de conjunto sistemática con la que organizar la cabeza. Quizás con las lenguas que mejor conocemos no nos haga ni falta. Aun así es una lectura apasionante.
En mi caso, casi siempre he leído esas gramáticas en bibliotecas. He comprado de ruso, galés, latín, griego, hawaiano...
Otras muchas las he descargado en pdf de internet.
Os quería hablar de una página en concreto que me resulta increíblemente divertida, una en la que vienen enlaces a gramáticas antiguas de montontes de lenguas del mundo. La pena es que en algunos casos el enlace no funciona ya, pero como hay tantos, la pena se desvanece pronto: Grammatiken Wikisource
En la columna de la derecha se despliega un índice con todas las lenguas de las que vienen enlaces. La mayoría en alemán y en inglés.
Se pueden explorar lenguas de todos los continentes, aunque faltan algunas que se echan de menos. Las más apasionantes: las de pueblos nativos y las de lenguas antiguas. También hay bastantes de dialectos del alemán. Por ejemplo: antiguo eslavón (1922), longobardo (1877), ostiaco (1858), dakota (1852)...
La desgracia es que como en Wikipedia son un poco cafres, se les ha colado también un enlace a gramáticas de ese engendro monstruoso tipo Frankestein, esa pseudolengua que empieza con e-s-p: el espantajo. En este club, como somos inteligentes y lingüistas de verdad, estamos contra las pseudolenguas inventadas. De modo que hagamos la vista gorda y disfrutemos de los otros enlaces, dejemos los monstruitos Frankestein para los ignorantes.
Las gramáticas antiguas pueden resultar apasionantes: algunas hay escritas por exploradores o etnógrafos. No importa si en ocasiones su descripción gramatical es deficitaria, anterior al estructuralismo o lo que sea... leerlas a veces parece equivalente a leer una novela de aventuras. Bueno, y se salen del tema de este artículo, porque algunas no son de gramática pura, sino que comienzan ya a aplicar principios didácticos con diálogos y vocabulario .
Yo me empecé a aficionar a este tipo de gramáticas centenarias cuando me compré una de búlgaro de 1910, en alemán con letra gótica, FASCINANTE (la había encontrado por casualidad en una tienda de libros antiguos). Una amiga búlgara me dijo que me olvidara, que ya no se escribía el búlgaro con la ortografía que aparecía en ese libro. También me ha pasado en japonés, con un reader de 1939, una amiga japonesa me dijo que había cosas que yo escribía que estaban completamente anticuadas, que de dónde sacaba esas expresiones de la abuela.
Hay idiomas que me generan tanta pasión, que me da casi pudor hablar de ellos. Uno de esos idiomas es el persa, otro es el galés. No sé explicar por qué me llegan tanto al alma ni por qué me identifico tanto con su literatura, su cultura, su gente y su tierra.
¡Hace ya 20 años que estudié galés! Los libros que utilicé primero quizá os resulten anticuados... yo los miro con ternura. El Teach Yourself Welsh es un clásico. Debe de ser también buena la edición actual Complete Welsh.
He tenido ocasión de estudiar y leer muchas variantes de galés: de épocas distintas, de registros distintos y, finalmente, de zonas geográficas distintas. Cada uno de ellos utiliza palabras diferentes o escribe de otra forma . En unas variantes se ven con claridad las partículas o se separan las preposiciones de los pronombres, en otras variantes se transcribe más cerca de la lengua hablada corriente y los auxiliares que acompañan por todas partes pierden letras, se unen con los verbos o los nombres, o bien la fusión de las preposiciones con artículos y pronombres se ha completado en palabras nuevas (¡la conjugación de las preposiciones!). Incluso los libros de una misma editorial, como Ylolfa, se escriben de manera distinta según si son más o menos coloquiales. Es un fenómeno curioso que le ocurre a esta lengua y hay que aceptarlo deportivamente. De modo que cada método de galés presenta la lengua de manera distinta, y casi todos enseñan a la vez las dos variantes: la del norte y la del sur. Al principio me desorientaba bastante, pero luego te acostumbras y te lo esperas: te compras un nuevo método y te dejas sorprender, cada editorial presenta un galés distinto. Entre todos los manuales, estos de Routledge me gustan bastante.
Una característica del galés y otras lenguas celtas son las mutaciones de los sustantivos. Alteran la vocal inicial, según una serie de circunstancias morfológicas variadas. Es algo muy exótico y llamativo, pero para el estudiante que empieza es una pesadilla, porque no sabe con qué letra buscar una palabra en el diccionario. Por eso en galés se publican diccionarios especiales para los estudiantes. Hay varios, me imagino que todos se podrían recomendar, pero el que yo conozco es éste de la editorial Teach Yourself de hace años.
Lo bueno del caso es que con el tiempo te acostumbras a las mutaciones, aunque parezca increíble al principio, y acabas dejando de utilizar el diccionario de los aprendices para pasar a los diccionarios de verdad, porque ya te salen automáticas en la cabeza las mutaciones correspondientes y buscas una palabra directamente sin tener ni que pensarlo.
También es muy interesante comprarse una gramática, no quedarse sólo con la del manual de aprendizaje, sino algo más completo. Es tan complejo el idioma que necesitas la claridad de una gramática ordenadamente expuesta para poder consultarla. Aquí os pongo un ejemplo.
Y mejor todavía si puedes leer una gramática histórica para ver toda la evolución y el origen de las variantes. Hay un libro de 1909 que se puede encontrar en internet que trata del galés medieval y también incluye una selección de lecturas literarias, legales y religiosas. Me encanta porque prepara para el paso siguiente: leer el Mabinogion en la versión original.
Antes de llegar a eso, hay una buena cantidad de libros adaptados para los que van aprendiendo. Se pueden leer cuentos y novelitas. El primer libro que leí yo en galés fueron unos cuentos de Andersen preparados para estudiantes, con su vocabulario y todo. Pero el que más me interesaba leer era Y Mabinogi, las narraciones legendarias medievales. Da la sensación de que estás accediendo a las leyendas originales de las que después surgió el Ciclo Bretón del género de caballerías. Pero no tanto: unas son más originales, otras siguen a Chrétien de Troyes. Esta edición para estudiantes trae su vocabulario por capítulo y un glosario al final. Es estupendo.
En realidad los manuscritos medievales donde aparecen estas historias se llaman el Llyfr Coch Hergest y el Llyfr Gwyn Rhydderch y en ellos aparecen más historias que las Pedair Cainc Y Mabinogi, leyendas celtas y artúricas.
La verdad es que ahora hay tantas fuentes en internet donde conseguir los textos y donde leer artículos y estudios. Hace años lo que yo hacía era ir a Aberystwyth a la biblioteca, la universidad (y también a ver castillitos y museos y minas y megalitos y jardines y...) Sin ir más lejos, mirad qué página apasionante tiene la BBC en su canal galés
Y una página para aprender online, que ya tiene unos añitos, yo aconsejo comenzar con la variante del galés del norte. No llega a un nivel muy alto y usa variantes coloquiales que no son muy de mi devoción, pero está bien para entretenerse y practicar antes de viajar a Gales. http://www.bbc.co.uk/wales/learnwelsh/bigwelshchallenge/flashconsole/index.shtml
Aquí podéis ver el primer episodio de la serie de 2012 de la BBC sobre la historia de Gales.
El minuto 30: discurso del jefe galés ante el emperador Claudio
He aquí un texto procedente de la web de la Universidad de San Luis en su departamento de Lenguas Modernas. Habla de habilidades mentales, cognitivas, creativas y de análisis. Señala muy acertadamente la mayor conciencia metalingüística que adquieren los que han estudiado lenguas acerca de las situaciones y las personas. Por eso los políglotas de pro no podemos soportar a los que hablan soltando tacos y palabrotas. Somos mucho más conscientes de las implicaciones personales y sociales, aprendemos precisamente a comunicarnos con respeto y amabilidad, según las costumbres y la cultura del interlocutor.
También menciona estudios acerca de una gran capacidad de concentración y análisis, y acerca del estado neuronal de nuestro cerebro: ¡en forma!
Estudiar muchos idiomas es una inversión en calidad de vida.
Speaking Another Language Brings Many Benefits
It is widely accepted that knowing more than one language greatly enhances an individual’s possibilities when applying for jobs or to academic programs. Bilingual or multilingual people:
Display greater mental flexibility, a superiority in concept formation, and a more diversified set of mental abilities than monolinguals (Pearl and Lambert, 1962) and tend to achieve higher scores on intelligence tests (Barik and Swain, 1976).
Tend to have far sharper cognitive skills, even when not fluent in the second languages (Peal and Lambert, 1962/ Bialystok and Martin-Rhee, 2004).
Have superior critical analysis and creative thinking skills: they are consistently superior to their monolingual counterparts in both divergent and convergent thinking tests (Ricciardelli, 1992).
Have superior Metalinguistic awareness abilities, which promote a more intimate understanding of verbal and non-verbal communication: they have a greater awareness of how each language works and of how the two languages are both similar and, crucially, different (May, Hill, and Tiakiwai, 2004).
Express a much higher degree of environmental awareness: they tend to be more communicatively aware because they are used to thinking about which language to use in which situation and to which person, and they are more sensitive to non-verbal cues and situational inferences (Ben-Zeev, 1997).
Tend to be more field independent at a younger age: they tend to show higher grades of maturity than their monolingual peers (Bialystok, 1992).
Handle distractions better and have higher concentration levels than monolinguals: they can focus on the key parts of a problem and select the crucial parts of a solution, and then apply this analytical skill in language, communication, thinking, and visual perception (Bialystok, 1992).
Possess more gray matter (responsible for dictating intelligence, determining attention spans, and storing memories) at a higher density than their monolingual counterparts (Mechelli et al., London's Wellcome Department of Imaging Neuroscience, 2004).
Take twice as long to develop symptoms Alzeheimers as their monolingual counterparts (Bialystok, Craik and Freedman, 2007).
Tend to be more open-minded and more tolerant than their monolingual counterparts, and enjoy enhanced communication with a wider range of people within families and communities, across generations, and in other social contexts (Van de Keilen, 1995/ Cummins, 2000).
Find it easier to learn additional languages (Abu Rabiya and Sanitzki, 2010)
Una cosa de la que no habla este texto es de la sensación de sentirse como en casa cuando estás viajando.
Especialmente en Europa, cuando viajas libremente en coche o en tren a cualquier sitio, comienzas la mañana en un idioma y terminas el día en otro. Puedes ir improvisando según lugares que descubras o reportajes que leas en la prensa. Puedes viajar dedicándote a conocer a fondo lugares y personas. Exactamente con la misma facilidad y tranquilidad de espíritu que cuando viajas a apenas 20 kilómetros de tu casa. Te proporciona un bienestar, una manera de estar bien, que convierte el viajar en una aventura que saborear y disfrutar más profundamente. Y cuando no estás en Europa o en América, como has estudiado la cultura de cada lengua, te sabes amoldar a su manera de ser y sentir. Por ejemplo, distingues por pistas de la ropa, de los gestos o del lenguaje si un indio es hindú o musulman o sikh, y te comportas en consecuencia, de hecho le saludas y le das las gracias en concordancia con su visión del mundo. En Japón actúas con inmensa delicadeza para no romper sus maneras y protocolos, porque gran parte de estudiar japonés consiste en aprender a comportarse.
Aprender muchos idiomas te hace disfrutar de la sensación de ser ciudadana del mundo.
Cuando yo era una ingenua adolescente tomé contacto con el arte de la retórica cuando vi por primera vez la película del Julio César de Shakespeare. Me estaba interesando sobremanera, estaba suponiendo un gran descubrimiento del teatro isabelino... pero ay, cuando llegó el discurso de Marco Antonio ante el cadáver de César me quedé PE-TRI-FI-CA-DA. ¿Qué es lo que ha pasado aquí? Antonio acababa de darle la vuelta a todo lo que había dicho Bruto y de convencer a la plebe reunida en el foro justamente de lo que quería. Acababa de ver el poder del arte oratoria en acción.
Sin perder un minuto comencé a leer la obra de teatro original, un libro que tenía mi madre todo desgastado, porque era uno de sus preferidos.
Hay otra versión con mejor elocución e interpretación, aunque no tan acertada quizá visualmente por el vestuario o la disposición de los planos: la de Charlton Heston. Lo bueno de este vídeo es que el discurso está entero.
Me esperaba más retórica en la universidad, en mis estudios clásicos. Desde entonces ya nunca me abandonó.
Entre los rétores griegos, mi preferido es Isócrates, sin quitarle mérito a Demóstenes ni a los otros. Mis ediciones son de la colección Les Belles Lettres, bilingüe griego-francés, pero me gustaría tanto leer otras traducciones en otros idiomas: sería una manera de leer una de las prosas más sublimes en cada idioma.
De los romanos, Cicerón es el maestro, pero me encanta leer a Séneca y a San Agustín.
Del Renacimiento, nada comparable al dulce fray Luis de Granada, sin querer quitar nada de su brillo y mérito al otro Fray Luis.
Mi debilidad es la retórica barroca: me apasiona Bossuet, que es clásico y grandioso, contenido y apasionado a la vez.
De la época de la Ilustración, Feijoo y Jovellanos tienen un estilo tan equilibrado, tan claro, tan natural, que parecen intemporales.
Fragmento de Jovellanos: Oración sobre la necesidad de unir el estudio de la literatura al
de las ciencias
"Porque ¿qué son las ciencias sin su auxilio? Si las ciencias esclarecen el espíritu, la
literatura le adorna; si aquéllas le enriquecen, ésta pule y avalora sus tesoros; las
ciencias rectifican el juicio y le dan exactitud y firmeza; la literatura le da
discernimiento y gusto, y la hermosea y perfecciona. Estos oficios son exclusivamente
suyos, porque a su inmensa jurisdicción pertenece cuanto tiene relación con la
expresión de nuestras ideas, y ved aquí la gran línea de demarcación que divide los
conocimientos humanos. Ella nos presenta las ciencias empleadas en adquirir y atesorar
ideas, y la literatura en enunciarlas (...) Creedme: la exactitud del juicio, el fino y delicado discernimiento; en una palabra, el
buen gusto que inspira este estudio, es el talento más necesario en el uso de la vida. Lo
es no sólo para hablar y escribir, sino también para oír y leer, y aun me atrevo a decir
que para sentir y pensar."
Es un documento personal promovido por el Consejo de Europa. Existe para varias edades, desde los más peques hasta adultos a partir de 16 años
He estado mirando en qué consiste, y me ha parecido de lo más interesante, especialmente para los niños: ¡menudo estímulo!
Para elaborarlo hay que reflexionar sobre la propia biografía lingüística, los medios de aprendizaje utilizados, las oportunidades de practicar cada una de las lenguas, las creaciones realizadas en cada idioma.
He podido ver en pdf en qué consiste el Pasaporte de Lenguas, la Biografía Lingüística y el Dossier. ¡Bravo! porque en el pasaporte hay casillas para rellenar 6 idiomas. ¡Lástima! porque a mí se me queda pequeño...
Tengo que conocer en persona en qué consiste esto, porque parece una manera clara y directa de mostrar los conocimientos en idiomas.
También hay un portfolio electrónico.
Si yo hubiera tenido esto antes... me estoy imaginando, rellenando al detalle cada día los viajes, las estancias, los libros, los cursos, las conversaciones, las cartas, los programas de radio, de televisión, los documentales en Youtube... qué lista interminable. Seguramente habría tenido que renovar el pasaporte de lenguas cada año o cada medio año...
Nunca se me habría ocurrido darle cuentas a nadie sobre mis lecturas o mis viajes... Pero, de todos modos, es una herramienta magnífica para contabilizar, para observarte a tí misma, para evaluarte, para valorar el tiempo y los recursos utilizados. Para hacer asible lo inasible. ¡Madre mía! si yo hubiera llevado la cuenta de todos los libros leídos en cada uno de los idiomas... si yo hubiera apuntado detalladamente todas las visitas a Alemania, Francia, Suecia, Italia... ya he perdido la cuenta... De los lugares a los que he ido sólo una vez o dos es más fácil acordarse... ¿Sería capaz yo de acordarme de todas las veces que he estado en Cataluña o en el País Vasco, de todas las horas escuchando la radio en catalán o en euskera?
Jamás antes se me había ocurrido llevar la cuenta de todo eso... ¡qué sensación de mirar a un abismo!
De alguna manera, para las lenguas que utilizas cotidianamente no debe de servir el pasaporte. Quizá el concepto sea para las lenguas que estás aprendiendo, no para las que estás todo el día aplicando. Sí, su utilidad a nivel personal la veo para evaluar y calcular bien qué estás haciendo de verdad con cada lengua que aprendes, para que no se te escurra el tiempo entre las manos, para que no se te pierda entre tantas otras que estudias a la vez, tantos libros...
La utilidad a nivel público, para añadirla al currículum, parece obvia, pero no había oído antes hablar de este Portfolio... quizá no se está usando mucho ¿?
No me fijé bien al hojear rápidamente los pdf: ¿se contabilizan cuántas óperas te has aprendido en cada idioma? ¿cuántas canciones? ... Desde luego, si yo me sentara a escribir una lista de todo mi aprendizaje lingüístico-musical, sería algo larguísimo, mas íntimamente delicioso: pasear la memoria por todas y cada una de las canciones que he aprendido, rescatando quizá algunas del olvido. ... ... ... Quelle belle rêverie!